CrowdStrike y Microsoft han puesto a disposición de los usuarios una serie de herramientas para solucionar los problemas relacionados con el incidente.
La falla de Microsoft que paralizó a 8.5 millones de dispositivos podría dejar pérdidas por al menos 15,000 millones de dólares a nivel mundial, de acuerdo con Jonatan Hatzor, presidente ejecutivo de la aseguradora Parametrix. La cifra es preliminar. Los analistas especulan que el monto podría ascender de manera significativa en las próximas semanas.
Una actualización defectuosa del software Falcon Sensor de CrowdStrike ocasionó la interrupción masiva de Windows. Las operaciones de hoteles, aerolíneas, bancos, hospitales y dependencias de gobierno resultaron perjudicadas. Microsoft aseguró que menos del 1% de los equipos que usan su sistema operativo resultaron afectados. No obstante, reconoció que las consecuencias a nivel económico y social fueron significativas.
Los cálculos de Parametrix señalan que el error de programación de CrowdStrike podría costar 5,400 millones de dólares a las compañías incluidas en la lista Fortune 500. Las pérdidas financieras proyectadas excluyen a Microsoft. El informe puntualiza que cada firma del ranking registraría una merma promedio de 44 millones de dólares. Indica que los sectores de la salud y bancario absorberán el 57% de los daños, pese a que representan solo el 20% de los ingresos generados por las organizaciones consideradas en el listado.
Las pérdidas totales aseguradas para las empresas Fortune 500 podrían oscilar entre 540 millones y 1.080 millones de dólares, según la firma. A nivel mundial, el indicador podría alcanzar entre 1,500 millones y 3,000 millones de dólares. La aseguradora CyberCube entrega una evaluación similar. Prevé indemnizaciones globales por un valor de entre 400 y 1,500 millones.
Hatzor ha dicho en una declaración retomada por Reuters que es probable que la interrupción sea «el mayor evento de acumulación que hayamos visto en el ámbito de los ciberseguros. Este suceso viajó muy rápido y fue global».
Los daños financieros para Microsoft podrían ser incalculables
El informe de Parametrix destaca el grave impacto que el fallo de Microsoft provocó en la operación de las aerolíneas. Enfatiza que los daños en Delta Air Lines serán pronunciados. El desempeño financiero de la línea aérea con sede en Atlanta podría reportar un daño de 500 millones de dólares en el trimestre en curso, de acuerdo con Stephen Trent, analista de aerolíneas de Citigroup Research. Conor Cunningham, director de la consultora Melius Research, explica en una nota que “lo que es más incierto es el daño a la reputación que Delta puede sufrir por el problema operativo. Es plausible que las reservas anticipadas se vean afectadas”.
Jonathan Hatzor asegura que aún es temprano para calcular el costo que Microsoft tendrá que pagar por el apagón informático. Anticipa que el monto podría ser de cientos de millones de dólares debido al tamaño de la compañía y los posibles daños a su imagen comercial. En una entrevista con New York Post manifiesta que si bien los especialistas tecnológicos conocían el nombre de CrowdStrike antes de la interrupción, para la mayoría de la gente era desconocido. En cambio, asegura que Microsoft es un referente en el ámbito tech. Por lo tanto, es posible que la organización se enfrente a “muchos gastos operativos y daños a su reputación”, sentenció.
CrowdStrike y Microsoft han puesto a disposición de los usuarios afectados una serie de herramientas para solucionar los problemas relacionados con el incidente. Pese a ello, muchos de los equipos afectados aún no han sido restablecidos. Expertos en ciberseguridad auguran que resolver la falla en su totalidad requiere de un proceso que llevará días. Allie Mellen, analista de la consultora Forrester, indica que recuperar las máquinas todavía inoperables demanda de una serie de operaciones manuales, como eliminar los archivos dañados y restablecer algunos sistemas. Eric Grenier, su homólogo en la firma Gartner, añade que en muchos casos estos procedimientos no pueden realizarse de forma remota. Estima que el total de los equipos dañados podría ser recuperado en una semana.


